Libertad Económica
Milei en la Patagonia: el petróleo como tablero político
El acto que nadie debería leer como un simple corte de cinta
Cuando Javier Milei viajó a la Patagonia para inaugurar el Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 junto al gobernador neuquino Rolando Figueroa, la lectura superficial diría que el presidente apoyó una feria sectorial de hidrocarburos. La lectura política dice otra cosa: Milei necesita a los gobernadores productores, Figueroa necesita al gobierno nacional, y ambos necesitan que Vaca Muerta siga siendo la estrella del relato económico argentino. Eso no es casualidad. Es cálculo.
El evento en sí es el encuentro más importante de la industria petrolera regional. Pero el valor noticioso real no está en los stands ni en los paneles técnicos. Está en la fotografía: un presidente libertario al lado de un gobernador que navegó el kirchnerismo, luego el MPN de toda la vida, y hoy aparece como interlocutor privilegiado del gobierno de La Libertad Avanza. Eso merece análisis, no aplausos automáticos ni crítica refleja.
Figueroa, el socio que Milei necesita en el sur
Neuquén es la provincia que más peso tiene en la ecuación energética argentina. Vaca Muerta concentra reservas de shale oil y shale gas que ubican al país entre los cuatro mayores del mundo en recursos no convencionales. Sin Neuquén cooperando, cualquier proyecto de apertura energética se complica en términos regulatorios, logísticos y políticos.
Figueroa entendió antes que muchos gobernadores que el viento soplaba desde otro lado. Mientras el PJ nacional todavía procesa su derrota de 2023, el neuquino construyó un vínculo funcional con Casa Rosada que le reporta beneficios concretos: inversión privada que llega con menos trabas burocráticas, señales al mercado internacional de que la provincia es un socio confiable, y presencia presidencial en sus actos. Eso vale en términos electorales locales.
Para Milei, el cálculo es simétrico. Necesita mostrar que su modelo de desregulación y apertura produce resultados tangibles fuera de Buenos Aires. Vaca Muerta es el caso testigo más potente que tiene. Si los números de producción siguen subiendo —y en 2024 el petróleo no convencional ya representaba más del 45% de la producción total del país, según datos del Ministerio de Economía— el gobierno puede pararse frente a los mercados y decir que la reforma funciona.
El kirchnerismo, afuera del cuadro
Hay un actor que brilla por su ausencia en este tablero: el peronismo tradicional, en particular su ala sindical vinculada al sector energético. Durante años, los gremios petroleros de la Patagonia fueron una pieza clave del entramado político kirchnerista en la región. Hoy esa influencia está en disputa.
No es que los sindicatos hayan desaparecido. Pero la narrativa cambió. Cuando el gobierno nacional y el gobernador provincial comparten un escenario hablando de inversión privada, desregulación y competencia internacional, el discurso gremial de cupos, restricciones a la importación de servicios y paritarias sectoriales suena a otra época. No necesariamente porque sea incorrecto en todos sus puntos, sino porque quedó políticamente desplazado del centro de la conversación.
Eso es poder blando, y Milei lo está ejerciendo con más habilidad de la que sus críticos le reconocen.
Lo que el mercado mira y la política ignora
Más allá de la foto, hay una pregunta de fondo que el evento Oil & Gas debería disparar en cualquier análisis serio: ¿el marco regulatorio argentino está a la altura de las reservas que tiene?
La respuesta honesta es: todavía no del todo. El RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) fue un paso en la dirección correcta —reconocido incluso por operadores extranjeros que venían frenando decisiones de inversión— pero la estabilidad jurídica de largo plazo sigue siendo un interrogante para capitales que piensan en horizontes de 20 o 30 años. La historia argentina de expropiaciones, cambios de reglas y presión sindical no se borra con un decreto ni con una foto presidencial en Neuquén.
Lo que sí genera la presencia de Milei en estos foros es una señal de precio político: el gobierno pone el cuerpo en la defensa del sector privado energético. Eso tiene valor en un país donde durante años el mensaje oficial fue que las empresas petroleras eran enemigas del pueblo. El cambio de tono no es menor. Pero el tono solo no alcanza; hacen falta reglas estables, previsibilidad cambiaria y un Poder Judicial que proteja contratos. Ahí la tarea sigue incompleta.
El mapa de 2027 se dibuja hoy
La dimensión más interesante de este movimiento es la electoral. Argentina va a elecciones de medio término en 2025 y presidenciales en 2027. La Patagonia —Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Chubut— es un bloque de provincias que históricamente el peronismo consideró propio. Hoy ese mapa está en disputa.
Si Milei logra asociar su nombre a la prosperidad de Vaca Muerta en el imaginario patagónico, si los trabajadores del sector ven que los salarios en dólares se sostienen y que llega más trabajo privado, la conversión política es posible. No mayoritaria, pero sí suficiente para complicar los cálculos del PJ en distritos que antes no necesitaba pelear.
Figueroa, por su parte, juega su propio juego. No es un aliado incondicional de La Libertad Avanza —tiene su propia base electoral que defender— pero tampoco puede darse el lujo de aparecer enfrentado a un gobierno nacional que controla los fondos de coparticipación y el marco regulatorio del sector que financia su provincia. La foto de hoy es una foto de conveniencia mutua. En política, eso es exactamente lo que hace que las alianzas duren.
Conclusión que no es conclusión: la energía como campo de batalla
Vaca Muerta no es solo un yacimiento. Es el argumento más sólido que tiene el gobierno para decir que la apertura económica genera riqueza real, no solo ajuste. Es también el terreno donde la disputa entre el modelo libertario y el peronismo redistributivo se va a dirimir en términos concretos: ¿quién lleva más trabajo a la región, quién ofrece mejores condiciones, quién tiene el relato más creíble sobre el futuro?
Por ahora, Milei ganó la foto. Lo que viene después depende de si el marco institucional y regulatorio acompaña la ambición. Sin eso, la imagen de Neuquén quedará como un momento de campaña más. Con eso, puede ser el punto de partida de una reconfiguración política duradera en el sur del país.
Relacionado: Milei en la ONU: ¿Respeto constitucional al defender la soberanía jurídica? — otra mirada sobre el mismo tema.
Fuentes citadas
- San Martín a Diario — Cobertura del evento Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 — Fuente original de la noticia que dispara el análisis editorial.
- Secretaría de Energía de la Nación — Datos de producción hidrocarburífera — Fuente oficial para estadísticas de producción de petróleo y gas no convencional en Argentina.
- INDEC — Estadísticas económicas nacionales — Referencia para contextualizar el peso del sector energético en el PBI y las exportaciones argentinas.