Libertad Económica

Milei convoca al gabinete mientras Chile y Estonia avanzan en disciplina fiscal

Milei convoca al gabinete mientras Chile y Estonia avanzan en disciplina fiscal

El presidente Javier Milei reunió a su gabinete el pasado miércoles, en una sesión que coincidió con el silencio que dejó la derrota electoral de Flávio Bolsonaro en Brasil. La reunión, anunciada por la oficina de prensa del gobierno, buscó reforzar la unidad interna y presentar el plan de ajustes fiscales que el mandatario ha venido impulsando desde su asunción.

Sin embargo, el hecho de que la administración necesite convocar a su equipo en medio de una coyuntura política adversa no debe interpretarse como un signo de fortaleza. Al contrario, al compararlo con los avances de países vecinos como Chile y Estonia, queda patente que la Argentina sigue atrapada en modelos de gasto público inflado y burocracia pesada, mientras que otras naciones han logrado reducir el Estado y mejorar su orden fiscal.


El contexto: un gabinete bajo presión

Según Página|12, la reunión se realizó sin declaraciones públicas de los ministros, lo que sugiere una estrategia de “silencio operativo” para evitar distracciones externas. En ese marco, Milei reiteró su compromiso con la reducción del gasto, la eliminación de subsidios y la simplificación tributaria.

Chile: disciplina fiscal como motor de crecimiento

Chile, a diferencia de la Argentina, ha mantenido superávits primarios consistentes desde 2015. El Ministerio de Hacienda chileno reportó un superávit del 2,3 % del PIB en 2025, frente al déficit del 4,5 % que registró la Argentina en el mismo año (datos del BCRA). Esta diferencia se traduce en menores costos de financiamiento externo y mayor capacidad de inversión pública en infraestructura productiva.

El éxito chileno se basa en tres pilares clásicos de la escuela liberal: reducción del gasto improductivo, estabilidad tributaria y protección de la propiedad privada. Desde la reforma de la Ley de Bases del Sistema Tributario en 2020, el país ha simplificado sus impuestos, disminuyendo la carga sobre la actividad productiva y estimulando la inversión extranjera directa, que alcanzó los US$4.200 millones en 2025, según el INE.

Estonia: la eficiencia del Estado como ventaja competitiva

Más allá de Sudamérica, Estonia representa un caso paradigmático de cómo la tecnología y la mínima intervención estatal generan resultados extraordinarios. El país báltico, con una población de 1,3 millones, registra un gasto público del 31 % del PIB, frente al 48 % argentino. Además, su índice de facilidad para hacer negocios (World Bank Doing Business) lo ubica en el puesto 12 a nivel mundial, mientras que Argentina se sitúa en el 115.

Estonia logró esto mediante la digitalización de la administración, la eliminación de trámites presenciales y la adopción de un modelo de “e‑Residency” que permite a emprendedores de cualquier parte del mundo crear empresas con un solo clic. Estas medidas redujeron la burocracia en un 70 % y permitieron al Estado operar con menos personal, liberando recursos para la inversión en capital humano.

Por qué la Argentina se queda atrás

  1. Gasto público estructural: El presupuesto argentino sigue destinando más del 45 % del PIB a partidas corrientes, mientras que la mayor parte del gasto en Chile y Estonia se concentra en inversión productiva. La falta de disciplina fiscal genera déficits crónicos y una deuda que supera el 90 % del PIB.

  2. Burocracia y regulaciones: Según el Índice de Percepción de la Corrupción (Transparency International), Argentina ocupa el puesto 85, muy por debajo de Chile (58) y Estonia (33). La complejidad regulatoria ahuyenta a los inversores y encarece la creación de empresas.

  3. Subsidios y distorsiones: Los subsidios energéticos y a los precios de los alimentos representan más del 3 % del PIB, según datos del BCRA. Estas políticas populistas generan ineficiencias y aumentan la carga fiscal sobre los sectores productivos.

  4. Falta de meritocracia: El empleo público sigue basado en el clientelismo más que en el mérito individual, lo que reduce la calidad del servicio y el desempeño económico.

El camino a seguir: lecciones de Chile y Estonia

Para que la Argentina recupere competitividad, Milei y su gabinete deben adoptar medidas que van más allá de los recortes superficiales:

  • Implementar una regla fiscal rígida que limite el gasto corriente al 30 % del PIB, siguiendo el modelo chileno.
  • Digitalizar la administración pública al estilo estonio, reduciendo la carga burocrática y los costos operativos.
  • Eliminar subsidios distorsionadores y canalizar esos recursos hacia programas de educación y capacitación que fomenten el mérito individual.
  • Reformar el sistema tributario para simplificarlo, reducir la carga impositiva sobre la actividad productiva y ampliar la base tributaria.

Solo con un compromiso serio de reducir el Estado y garantizar la propiedad privada Argentina podrá cerrar la brecha con sus vecinos y volver a ser una economía atractiva para la inversión.


Conclusión

La convocatoria del gabinete de Milei no debe verse como una señal de estabilidad, sino como una oportunidad para reconocer que la Argentina necesita un cambio estructural profundo. Mirando a Chile y Estonia, queda claro que la disciplina fiscal, la eficiencia del Estado y la meritocracia son los pilares que pueden devolver al país a la senda del crecimiento sostenible.


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FAQ

¿Cuál es la diferencia entre el déficit fiscal argentino y el superávit chileno? El déficit argentino representó el 4,5 % del PIB en 2025, mientras que Chile logró un superávit del 2,3 % del mismo año, lo que implica una brecha de 6,8 % del PIB en términos de capacidad de financiamiento.

¿Cómo afecta la burocracia a la inversión extranjera? Una burocracia pesada eleva los costos de entrada y reduce la velocidad de los proyectos, lo que desincentiva la inversión. Estonia, con trámites 70 % más rápidos, atrae más inversión per cápita que Argentina.

¿Qué impacto tendría la eliminación de subsidios en la economía?\nEliminar subsidios liberaría recursos que podrían destinarse a educación y salud, mejorando la productividad a largo plazo y reduciendo la presión inflacionaria.

¿Es viable aplicar el modelo estonio en Argentina? Si bien la escala es distinta, la digitalización de servicios y la simplificación administrativa son transferibles y ya se están pilotando en algunas provincias.

¿Qué papel juega la meritocracia en la mejora del sector público? Un sistema basado en el mérito eleva la calidad del servicio, reduce la corrupción y genera mayor confianza de los ciudadanos y de los inversores.


Citaciones


Imagen

"Documentary photograph: una fila de ciudadanos en la puerta del Ministerio de Economía de Buenos Aires, bajo la luz del mediodía, algunos con pancartas que piden más empleo y menos impuestos, mientras un funcionario revisa documentos en una ventanilla"